¿Qué debe hacer el dueño cuando hay plagas en varias unidades?
Dentro de Chicago, el dueño debe tratar cuando dos o más unidades o las áreas comunes están infestadas, sin importar la causa en cada una.
El Código Municipal 13-196-630 establece que, en un edificio residencial, el dueño u operador debe exterminar en una unidad cuando la plaga resulta de no mantener el edificio a prueba de roedores o razonablemente a prueba de insectos. Cuando dos o más unidades o las áreas comunes están infestadas, la obligación es tratar en cualquier unidad, sin importar la causa.
El dueño también debe mantener limpias, sanitarias y seguras las áreas compartidas, y suministrar instalaciones para la disposición de la basura según el Código Municipal 7-28-220. Esas obligaciones son de la ciudad y aplican solo dentro de sus límites. En Cicero, Berwyn, Oak Park y otros municipios vecinos, las reglas son las de cada municipio.
¿Qué exige la ordenanza de chinches de cama?
En un edificio de varias unidades con infestación, el dueño debe dar control por un profesional hasta que no se encuentre evidencia de chinches, y llevar un registro escrito de las medidas durante tres años.
La ordenanza exige que el dueño dé control de chinches por un profesional de manejo de plagas hasta que no se encuentre ni se verifique evidencia. Debe llevar un registro escrito de las medidas tomadas, abierto a la inspección de la ciudad durante tres años. Ese registro es la prueba que la ciudad revisa si hay una queja.
El dueño también debe entregar al inquilino el folleto de chinches de la ciudad al firmar o renovar el contrato, y avisarle antes de cualquier inspección o tratamiento, con instrucciones para preparar la unidad. El inquilino debe reportar una sospecha dentro de cinco días, permitir el acceso, preparar la unidad como se le indique y sellar en bolsas de plástico las pertenencias que pasen por áreas comunes. Esa ordenanza aplica dentro de la ciudad. Para ver los derechos del inquilino, lea la guía de chinches de cama en Chicago.
¿Qué pasa si el dueño no actúa?
El inquilino avisa por escrito, guarda copia y pide la revisión del edificio. Si el aviso no tiene respuesta, lo registrado es la base para la siguiente gestión.
Un aviso escrito con fecha es la prueba más útil. Describa qué ve, en qué espacio y desde cuándo, y pida una respuesta por escrito. Guarde copia de todo, incluida cualquier respuesta del dueño o del administrador.
Si la plaga es de ratas en el callejón o en las áreas comunes, el aviso municipal de control de ratas es otra vía, y también aplica dentro de la ciudad. El técnico puede revisar el edificio y dejar por escrito lo que encontró, para que esa información sirva en cualquier paso posterior.
¿Qué cambia el precio en un edificio de varias unidades?
El número de unidades, las áreas comunes, el acceso al sótano y la cantidad de paredes compartidas. El precio se explica y se aprueba antes de empezar.
Cada unidad que debe tratarse agrega revisión y tiempo. Un sótano guardado, un cuarto de basura cerrado con llave o una unidad sin acceso cambian el alcance del trabajo. Cuantas más unidades comparten una tubería, más puntos hay que revisar.
El técnico revisa primero, explica lo que encontró y lo que propone, y el trabajo empieza solo después de la aprobación. Así el dueño y los inquilinos saben qué parte del costo corresponde a cada espacio antes de firmar nada.
¿Por qué no basta tratar solo la unidad afectada?
Porque la plaga usa las paredes, las tuberías y los sótanos que comparten las unidades. Tratar una sola deja la ruta abierta.
Si el tratamiento se limita a un departamento, el vecino sigue con la misma ruta. El plan cubre las unidades reportadas, las vecinas que comparten muro o tubería y las áreas comunes que las conectan.
Cuando el edificio tiene basura compartida, el plan incluye el cuarto de basura y el callejón. Quién controla ese espacio se define en la propuesta, y el técnico lo indica por escrito para que no quede ambiguo.