¿Cómo sé que tengo pulgas o garrapatas?
Revise la cama del animal, la base de los muebles y la piel de la mascota con buena luz y un peine fino. Los puntos que se mueven y las garrapatas adheridas son las señales más claras.
Pase un peine fino sobre el lomo y el cuello de la mascota, sobre papel blanco, y observe si caen puntos oscuros que se mueven o se humedecen al tocarlos. Revise también las orejas y el espacio entre los dedos, donde se acumulan los insectos.
Si encuentra una garrapata pegada, no la arranque con los dedos. Pregunte a su veterinario cómo retirarla. Las picaduras sin otra causa clara pueden ser una pista, pero no son un diagnóstico. Si tiene dudas sobre su salud o la de un niño, consulte a su médico.
¿Por qué no basta con tratar solo al animal?
Porque las pulgas se encuentran en la cama, las alfombras y los rincones donde el animal duerme, y la mascota sola no cubre esos espacios.
Tratar solo al animal deja las zonas donde el insecto se queda. Por eso el plan revisa el interior, las rutas de la mascota y el patio. El veterinario trata al animal y el técnico trata el espacio donde vive.
Una sola habitación rara vez alcanza, porque la mascota pasa por el pasillo, la sala y la cochera. El plan sigue esas rutas y no se limita al cuarto donde duerme el animal.
¿Qué cambia el precio de un tratamiento de pulgas?
El número de habitaciones, el tamaño del patio, la cantidad de mascotas y el nivel de la infestación. El precio se explica y se aprueba antes de empezar.
Un departamento con una mascota y un patio pequeño es distinto de una casa con varias mascotas y un patio que llega hasta el callejón. Cada zona revisada agrega tiempo, y cada animal que vive en la casa cambia el alcance del plan.
El técnico explica lo que encontró y lo que propone. El trabajo no empieza hasta que usted lo aprueba, y el plan indica qué zonas entran en el tratamiento y cuáles se revisan después.
¿Qué debo preparar antes del tratamiento?
Lave las camas y las cobijas de la mascota, aspire las alfombras y guarde los juguetes y la ropa de cama en bolsas cerradas. Así la revisión es más clara.
Retire alimentos, platos y juguetes de la zona que se va a tratar. Mueva los muebles que pueda, para que el técnico llegue a las juntas del piso y a las rendijas. El objetivo es que el técnico vea el espacio sin obstáculos.
Ponga a la mascota en un lugar separado durante la visita, y avise a la familia de las zonas restringidas que indique el técnico. Esas indicaciones se dan por escrito si usted lo pide.
¿Qué pasa en el patio?
El patio se revisa por las zonas sombreadas, el pasto alto y los rincones donde el animal descansa. Se trata solo lo que la revisión señala.
Corte el pasto alto y retire la basura o los restos de comida del patio antes de la visita. Eso permite que el técnico vea las zonas donde se esconde el insecto.
El tratamiento del patio se aplica según la etiqueta. El técnico le dice qué indica la etiqueta para volver a usar esas zonas, y qué debe vigilar la familia durante el tiempo que dure el tratamiento.